El 27 de febrero se celebra el Día Internacional del Cocido, uno de los platos más representativos de nuestra gastronomía. Prácticamente cada rincón del país tiene su versión, por lo que los tipos de cocido en España superan la veintena. Lo que más nos gusta es que, en muchos de ellos, el chorizo es un ingrediente esencial que aporta sabor y carácter. A continuación, repasamos los más importantes.
Cocido madrileño
Es uno de los platos insignes de la Comunidad de Madrid y un verdadero símbolo de su gastronomía, apreciado tanto por locales como por visitantes. Se sirve en tres vuelcos: primero el caldo, después los garbanzos con verduras y, finalmente las carnes y embutidos, entre los que destacan chorizo, morcilla y tocino.
Cocido gallego
Uno de los más abundantes y consistentes. Se prepara con garbanzos, patatas, grelos, repollo y distintas carnes y embutidos de cerdo, como lacón, oreja, costilla, morro, rabo y chorizo. Una variante muy conocida es el cocido de Lalín, que se cocina lentamente en olla de barro y combina garbanzos, patatas, berza, lacón, chorizo y tocino. Cuenta con su propia fiesta, «A Feira do Cocido de Lalín», justo antes del Carnaval.
Cocido maragato
Típico de la comarca de la Maragatería, en León, se distingue por servirse al revés: primero se comen las carnes y embutidos, como lacón, chorizo y botillo; después los garbanzos con repollo; y, finalmente, la sopa de fideos. Utiliza carnes curadas y embutidos como lacón, chorizo y botillo.
Cocido montañés
Típico de Cantabria, es uno de los más conocidos de España. La legumbre que se utiliza son las alubias blancas, acompañadas de tocino, costilla, chorizo, morcilla y algunas verduras. A diferencia de otros cocidos, se sirve todo junto, formando un guiso contundente y muy reconfortante. En Cantabria también encontramos el cocido lebaniego, cuya particularidad son los rellenos, una especie de albóndigas a base de miga de pan, perejil, huevo batido y un poco de chorizo y tocino.
Cocido andaluz
También conocido como puchero, se sirve en dos vuelcos y destaca por llevar un majado de ajo, que aporta un sabor intenso y característico. Sus ingredientes típicos son garbanzos, carnes de cerdo, morcilla y chorizo, y en algunas zonas verduras como calabaza, calabacín o zanahoria. La sopa, en lugar de fideos, se sirve a menudo con arroz y aromatizada con menta. Una de sus particularidades es que con las sobras de la carne se elabora la pringá, para disfrutarla después como tapa en montaditos o sobre un buen trozo de pan.
Pote asturiano
También llamado cocido asturiano, se prepara con fabes, berza y patatas, acompañado de embutidos regionales como chorizo, morcilla y tocino. En algunas versiones también se añade costilla, oreja de cerdo, careta o rabo. A diferencia de la fabada, el pote incluye verduras, lo que le da un toque más completo y tradicional.
Cocido extremeño
Muy contundente, incluye una gran cantidad de carne, entre las que destaca el cerdo ibérico, que aporta mucho sabor al caldo. También lleva gallina, chorizo, tocino y morcilla, y se completa con garbanzos, patatas y verduras frescas como zanahoria y repollo. Este cocido se sirve comúnmente en una sola olla, con todos los ingredientes cocidos juntos, formando un guiso lleno de sabor.
Estos son algunos de los cocidos más destacados, pero hay muchas otras variantes que también merecen ser probadas, como la Olla Gitana de Murcia, el Puchero Canario, la Olla Aranesa con carnes de caza y verduras locales, los Cocidos de Pelotas de Murcia y Levante o la Escudella catalana que incluye butifarra. Sea cual sea tu preferido, lo importante es disfrutar del cocido en todas sus formas y dejarse sorprender por la riqueza y diversidad de la gastronomía española.

